El Coaching personal y ejecutivo para las personas.
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El Coaching, como proceso socrático de formación, consiste en conversaciones o diálogos, a través de la relación entre preguntas y respuestas que mantienen dos personas, coach y coachee. En el referido proceso, el coach ejerce de mero estimulador, indica el camino y conduce a la respuesta o a una posible solución pero es el coachee quien debe llegar a ella por si mismo, ayudándose de la reflexión, el pensamiento, el potencial desarrollo de la faceta personal y profesional, el cambio de actitudes y aptitudes, la mejora de habilidades y competencias, el estudio, la observación, la meditación y la potenciación del talento y las capacidades humanas.
En el Executive Coaching, el citado vÃnculo entre preguntas y respuestas que conforma el proceso, debe integrar un componente social, ético y humanista, es decir, el coachee o ejecutivo, por mediación del coach, debe tomar conciencia de la importancia que supone, tanto para su desarrollo profesional como personal, aportar valor social y económico a la sociedad en su conjunto y ejecutar su labor acorde a una conducta moral y a un código ético determinado, la mejor plataforma para ello es su posición de directivo, puesto que, las decisiones que adopte afectarán, positiva o negativamente, al bienestar de la empresa que gestiona e, inevitablemente, a la sociedad de manera global.
Uno de los principales objetivos del Coaching es potenciar y desarrollar las capacidades personales y profesionales del individuo o coachee, el coach utiliza el método clásico de preguntas al objeto de inducir al coachee a buscar en su interior y a encontrar por si mismo competencias, aptitudes, habilidades y capacidades ocultas que no es consciente que las posee o no las ha desarrollado aún.
Por supuesto, el Coaching persigue, también, potenciar aquellas otras capacidades desempeñadas habitualmente y de forma óptima por el coachee pero que son susceptibles de mejora.
En el Executive Coaching, el coach tiene la oportunidad de hacer llegar al coachee o directivo a su interior y éste, a consecuencia de ello, puede descubrir algunas inquietudes de tipo social que mantenÃa ocultas, de esta manera, podrá adaptarlas al modelo de gestión de su empresa, por lo tanto, el directivo podrá ejecutar y poner en práctica en la empresa determinadas estrategias corporativas e institucionales como el enfoque humanista, la misión social, la responsabilidad medioambiental, la gestión sostenible, la dirección por valores, polÃticas sociales relacionadas con la Responsabilidad Social Corporativa Interna, tales como la implantación de medidas de conciliación e igualdad, voluntariado corporativo, integración multicultural, gestión social de la diversidad, contratación de personal discapacitado, etc, e incluirlas en el plan estratégico, plan de negocio o plan director de la compañÃa que dirige y , por supuesto, en la estructura organizacional de la misma.
Paralelamente, el coachee también desarrollará, en el ámbito personal, determinadas competencias de gestión y habilidades directivas basadas en las relaciones personales, dotándolas de un tratamiento humano y solidario, con el objetivo de mejorar el clima laboral de la empresa y la calidad de vida del capital humano de la misma, a nivel interno e, igualmente, producir una mejora en las relaciones institucionales y corporativas, a nivel externo, consecuentemente, se fijará en el impacto que produce en las personas algunas decisiones que única y exclusivamente valoran el beneficio económico y que, a largo plazo, pueden ser perjudiciales para su propia empresa, mejorará la comunicación, las habilidades sociales basadas en la empatÃa y la inteligencia emocional, la negociación win-win, el trabajo en equipo, la escucha activa, la orientación al cliente, el liderazgo por valores, la delegación, etc.
Piensalo.
Descubrir aún mas tú potencial y ponerlo a trabajar, es una buena idea.










































